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3.- Muéstrate sensible. Como en la limpieza, tampoco
te pases en esto. Las poesías de Bécquer o de Juan Ramón Jiménez
son el perfecto ejemplo de cómo buscar el fracaso: lo
decimonónico en cuanto al estilo no mola en los tiempos que
corren. Aun así, disimula un poco de sensibilidad y dulzura en
todo lo que haces. Sí, lo importante, como puedes ver, es dejar
de lado la testosterona y hacerse con algún kilito de
estrógenos. |
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